Los encuentros de núcleo y el acompañamiento situado como estrategia de formación permanente

Por Valeria Aranda, Alejandro Lucangioli y Andrea Mandelbaum

La construcción territorial y la gestión institucional del fortalecimiento de la enseñanza para la mejora de los aprendizajes

Estamos comenzando a transitar un nuevo momento dentro del dispositivo del Plan Nacional de Inclusión Digital Educativa (PNIDE), los encuentros de núcleo con los docentes.

La definición y convocatoria de estos docentes son el resultado de los acuerdos y decisiones asumidas por los equipos técnicos, supervisores y directores en los encuentros precedentes. El compromiso de transitar este recorrido involucra pensar en espacios institucionales que faciliten el trabajo y que se entraman con otros proyectos en curso.

En estos encuentros con  supervisores y directores se trabajó en la vinculación y convergencia de la perspectiva y las propuestas del PNIDE con  los objetivos y prioridades de la educación obligatoria en cada jurisdicción y en cada institución. La integración de TIC en clave de derecho involucra producción, experimentación y reflexión sobre la práctica. La convocatoria a participar «con todo el cuerpo» mueve (literalmente), activa risas, disfrute, juego, buena comunicación, intercambio de ideas, argumentación sobre los puntos de vista, toma de decisión en base a criterios y, sin dudas, una experiencia compartida memorable. El siguiente micro con directores de Tierra del Fuego es un ejemplo de lo que fueron estas reuniones en todo el país.

 

En esta dirección se avanzó en la conformación de tres instancias de trabajo colectivo: a) la mesa jurisdiccional de inclusión digital educativa a nivel de la gestión central en cada jurisdicción;  b) la mesa interinstitucional en cada región/núcleo/distrito educativo, coordinada por el supervisor y c) las mesas de trabajo institucional, coordinada por el director con la participación de aquellos actores claves que permitirán el acompañamiento, los ajustes y las tomas de decisiones del transcurrir del proceso.

Estas instancias permiten la construcción de una nueva mirada territorial desde los diferentes niveles de gestión del sistema educativo. Una perspectiva abarcativa de: demandas, necesidades, problemáticas, potencialidades, a nivel institucional y pedagógico, que posibilite cambios en sus procesos de gestión, que pueda dar cuenta de espacios de formación y de despliegue de nuevos roles por parte de los distintos actores.

 

El encuentro de núcleo: un espacio para discutir la enseñanza y la integración de TIC

Se define al encuentro de núcleo como el espacio de trabajo con los equipos de enseñanza de cada una de las escuelas que conforman la cohorte 2015 del PNIDE, conjuntamente con actores de otros planes y programas previstos por el Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación docente (PNEOyFD). En dichos espacios se discute en profundidad a partir de una propuesta de enseñanza y se planifican cursos de acción a seguir en el corto plazo, contemplando las siguientes dimensiones:

  • Institucional
  • Pedagógica y didáctica
  • Integración de TIC
  • Alcances y tensiones sobre la práctica docente

El marco político pedagógico del trabajo se afirma en:

  • los objetivos, finalidades, estrategias del PNIDE;
  • el fortalecimiento de la enseñanza del Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente;
  • los NAP y los diseños curriculares;
  • el acompañamiento a los procesos de transformación de los modos de hacer en las instituciones y de las trayectorias educativas de los niños y  jóvenes.
El debate sobre la enseñanza para la transformación de las prácticas

Los docentes participantes abordarán el debate sobre la enseñanza como contenido central del encuentro, las dimensiones de sus prácticas y posibilidades de transformación a partir del trabajo sobre las nuevas propuestas de enseñanza formuladas por el equipo nacional del PNIDE, factibles de ser readecuadas y recreadas de acuerdo a las particularidades jurisdiccionales, sin perder el enfoque y los fundamentos que las definen.

Se espera que esta inmersión posibilite un proceso profundo, colectivo y guiado de reflexión sobre la práctica y construcción de nuevas perspectivas que promuevan cambios en la cultura institucional, en el desarrollo curricular, en el quehacer de las aulas, en los modos de integrar las TIC y de producir nuevos conocimientos significativos, duraderos y de calidad. En esta perspectiva, el diseño de este espacio de trabajo interpela a revisar algunas cuestiones que son centrales e irrenunciables y que dan coherencia y cohesión a las nuevas propuestas de inclusión digital.

El encuentro de núcleo tiene que habilitar la interpelación como incentivo a pensar y a profundizar en los modos de aprender, del valor del trabajo colaborativo, las decisiones que asumimos a la hora de seleccionar las fuentes y las perspectivas de análisis que propongamos. Pensar y analizar cómo definimos y abordamos un problema, qué dimensiones lo atraviesan (culturales, políticas, sociales, económicas , históricas, geográficas, entre otras), cómo transformamos ese problema en una secuencia didáctica que posibilite el enriquecimiento de su análisis en vistas a formular caminos posibles de solución, qué recursos y fuentes de información requerimos, qué recursos tecnológicos son apropiados, funcionales o de avanzada para su tratamiento y qué significatividad tiene para los actores que lo van desplegando. Cómo se entrelaza con otras miradas y enfoques.

Precisamente garantizar estas discusiones pondrá en tensión los propios modos de llevar adelante la tarea de enseñar, incluso las propias representaciones en torno a los objetos que enseñan, así como también las representaciones en torno a los usos de las TIC.

 

El debate, el diálogo, tomar la palabra y la construcción colectiva

Se trata de construir un espacio de intercambio entre colegas en el que pueda pensarse la enseñanza desde la integración de tecnologías y, también, atravesada por decisiones que ofrecen oportunidades de aprendizaje variadas para todos los estudiantes. Para que este espacio de discusión sea genuino, el punto de partida siempre son los conocimientos disponibles de los equipos de enseñanza y su valoración profunda en tanto construcciones de un saber, que en el devenir de cada trayectoria y biografía personal,  se ha vuelto profesional.

En todo caso, importa poner en tensión en qué medida los conocimientos que los equipos de enseñanza disponen, permiten hoy configurar nuevos modos de gestión de la enseñanza, en qué medida  garantizan que las trayectorias educativas de los estudiantes sean continuas y completas, de qué manera se promueve la accesibilidad ó qué tipo de vínculo con el conocimiento subyace en cada planificación y secuenciación de la enseñanza.

Asumir el desafío del diálogo implica gestionar los espacios de encuentros de núcleo desde la promoción genuina de la palabra y los modos de hacer de cada docente. Se trata de invitar a hacer, a resolver, a pensar, a construir con otro, a comunicar estrategias, a tomar la palabra, a mostrar, a discutir, a comparar, a concluir… Se trata, en definitiva, de poner en juego siempre el camino de la construcción (individual y grupal) y evitar caer en la tentación de la ficción de la trasmisión directa.

Es por esto que afirmamos, que el PNIDE no constituye “una capacitación en…” Muy al contrario, se trata de acompañar la tarea de los equipos de enseñanza, apuntalando el proceso de programación y secuenciación de los contenidos, reflexionado sobre el aporte que las TIC conllevan en el proceso de construcción de conocimiento así como también promoviendo la consolidación de espacios de trabajo y reflexión en las escuelas que restituyan el carácter público de la enseñanza.

El acompañamiento situado

A su vez, quien acompaña orienta en la implementación del Plan, hace crecer los debates que resultan centrales para la transformación de las prácticas, escucha y se apropia de las condiciones en las que se desarrollan las tareas de los docentes y los directores, para trascender los procesos catárticos y motorizar acciones que fortalezcan a los actores y renueven el transitar “por defecto” que opera cotidianamente en las instituciones escolares. A su vez, promueve articulación y sinergia de las distintas acciones y los perfiles que hoy transitan las escuelas, ayuda a construir las preguntas y los problemas de la enseñanza y la gestión institucional para volverlos objeto de trabajo y materializarlos en una hoja de ruta del acompañamiento situado. Hoja de ruta, que sin lugar a dudas, debe también estar comprometida con los principales desafíos del nivel secundario y la modalidad especial hoy.

Quien acompaña situadamente en una estrategia como el PNIDE, trabaja por la restitución a las escuelas de su función social, esencial: asumir la corresponsabilidad por el derecho a una educación de calidad en el marco de una cultura escolar inclusiva.

Y en esto no hay recetas… lo que sí tenemos es la posibilidad de construir colectivamente estrategias que conviertan cada intervención posible en un escenario de oportunidad y de promoción de la calidad y la inclusión en cada escuela.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s